martes, 26 de noviembre de 2013

298.- CASA XENRÓN - EL ESPÍN (COAÑA)

Celestino García Méndez, natural de Medal (Coaña), al ser miembro de una familia numerosa y no ser el hijo mayor que era quien solía heredar la casa y las fincas se vio obligado a emigrar a Cuba junto a varios hermanos, en concreto a Camagüey y Sancti Spíritus. Fue en Camagüey donde hizo fortuna, tuvo el tostadero de café “La flor de Puerto Rico” además de una fábrica de pasta, fincas y casas. Se casó ya mayor a los 40 años con Catalina García Suarez, hija de emigrantes de Briedes y Muñas, con la que tuvo 8 hijos: José y Teresa (gemelos), Mario, Ena, Rosendo, Raúl, Isaac y Dulce. Cuando regresó a Asturias en un primer momento se instaló en Medal hasta que terminaron la reforma de la casa que había comprado en El Espin, construida en 1898. Era una de las dos casas gemelas típicas del occidente asturiano a la que añadió un anexo lateral que se elevaba una altura por encima del tejado, cerrando los dos pisos superiores con una gran galería. Destacar de esta primera reforma que data de 1920 las soluciones de los balcones delantero y trasero en el cuerpo central. El primer invierno lo pasaron en Madrid pero a D. Celestino no le agradó el clima y acabaron instalándose definitivamente en esta casa. A pesar de ello solía viajar frecuentemente a Cuba para controlar sus negocios, su último viaje lo realiazó en 1928 y durante su estancia tuvo lugar la Depresión del 29 con sus negativas consecuencias económicas, cuando regresó ya estaba enfermo de un cáncer de pulmón y falleció poco después en 1930. Durante la Segunda Guerra Mundial su familia tuvo ciertas dificultades económicas por lo complicado que resultaba sacar el dinero de Cuba, pero visto lo visto y antes de la revolución castrista consiguieron vender casi todas sus posesiones en la isla excepto la casa que tenían en el tostadero de café y que les fue expropiada.
Posteriormente en esta casa vivieron dos de sus hermanos hasta el fallecimiento del último en 1985. La última reforma se llevó a cabo en 1992 respetando el modelo original.
El nombre de Xenrón le viene del nombre de la casa familiar en Medal y proviene del gallego donde xenrón quiere decir persona de mal carácter.










Foto desde el “Parque Mágico” del artista asturiano Juan Méjica, bautizado como el Bosque de las Letras o el Parque de las Primeras Letras.
Foto antigua: http://www.elespin.com

domingo, 10 de noviembre de 2013

297.- LA COSTA RICA - EL ESPÍN (COAÑA)

Los hermanos Benigno y Manuel González Prada, naturales de El Espín, emigraron a Costa Rica donde hicieron fortuna dedicándose al comercio, siendo también propietarios de salas de billar en la ciudad de San José. Construyeron esta casa en 1928 donde pasaban los veranos. D. Benigno se casó con una costarricense llamada Elia con la que tuvo al menos dos hijas y D. Manuel  con Leonor siendo padres de un hijo José Manuel y una hija. Como era habitual en la época llevaron también a Costa Rica a varios sobrinos. La casa está situada en la parte más elevada del El Espín por lo que tiene unas magníficas vistas de la ría y la vecina Navia, consta de tres alturas más desván, destacando la efectividad de las escaleras frontales y traseras.









Vistas desde la casa


miércoles, 30 de octubre de 2013

296.- TORRE DEL DIFUNTÍN O CASA BANGO - AMBIEDES (GOZÓN)

Pedro Álvarez natural del concejo de Gozón y carpintero de profesión tenía una carpintería en Miranda (Avilés), con el paso del tiempo se especializó en la construcción de ataúdes. Fue padre de varios hijos, entre ellos Dolores, Ángel, Estanislao y Elisa. Dolores fue quien siguió con el negocio familiar abriendo la Funeraria Dolores Álvarez que posteriormente dirigió su sobrino Álvaro Álvarez Fernández. Su hermano Ángel Álvarez González de la Rivera fue un joven tenor aficionado que llegó a conocer en Bilbao a Gayarre, alabándole éste por su extraordinaria voz y comparándola con la de Caruso. Era muy amigo de Victoriano Fernández Balsera y no se sabe si con la ayuda de éste o por su habilidad para los negocios llegó a ser el propietario de la “Naviera Ángel Álvarez” teniendo la peculiaridad de que casi todos sus barcos llevaban nombres relacionados con la lírica (AFRICANA, AIDA, ANSELMI, BOHEME, CARUSO, CHONGA, GAYARRE, IBIO, IRUZ, JOSÉ GONZÁLEZ TREVILLA, LOLINA, MARGARITA, MIGUEL FLETA, NARANCO). Poseía también unos grandes almacenes al borde de la ría, o puede que utilizara los de Balsera, en los que además de otras cosas se vendían los sacos de sal provenientes de Torrevieja. D. Ángel, al igual que otros familiares, era conocido por “El difuntín” debido a los negocios funerarios de la familia. Fue éste quien  compró la casona de los Bango, casa solariega del siglo XVIII que fue transformada por D. Ángel añadiéndole una torre y un mirador en su parte superior para poder ver el mar y el puerto de Avilés, donde descansaba su flota. Utilizaba esta casa para descansar ya que viajaba mucho, también tenía otra en Avilés donde vivía con su hermana Elisa que estaba soltera. Fue Presidente de la Cámara de Comercio y Navegación de Avilés. Ángel Álvarez tuvo dos hijas, Elsa y Luz, fruto de la relación con la muchacha que tenía en casa, ésta se llamaba Josefa y parece ser que se casaron cuando su hija Luz iba a contraer matrimonio .Ésta última tuvo varios hijos y por indicación de su padre a todos les puso nombre relacionado con la ópera: Tosca, Aida, Radamés, Amneris y Selica (éstas eran gemelas), Mimí.  D. Ángel falleció de una peritonitis en el año 1942 ó 1943 en el Hospital de Valdecilla en Santander a la edad de 63 años. Durante la Guerra Civil la casa fue ocupada por ambos bandos y tras su muerte tuvo distintos propietarios, siendo el último el conocido restaurador Koldo Miranda que la compró para instalar un negocio hostelero. Pero el tiempo ha pasado, ha sido pasto de las llamas en varias ocasiones y su estado actual es lamentable.

El pasado indiano de la casa no está claro ya que en toda la información se cita a D. Ángel como tal, en cambio la familia no lo recuerda. Sí hay indianos entre los Bango, en concreto José y Álvaro Bango León naturales de Ambás que emigraron a Cuba, pero no he podido relacionarlos con esta casa.









D.Ángel Álvarez González de la Rivera


FOTOS DEL INTERIOR


miércoles, 9 de octubre de 2013

295.- PALACIO DEL CONDE DEL REAL AGRADO - SAN MARTÍN DE PODES (GOZÓN)

Amadeo Álvarez Builla y García Barrosa, natural de la parroquia de San Martín de Podes, de joven emigró a Cuba donde hizo fortuna. Al regresar a España fue socio fundador del Banco de Gijón que posteriormente presidió, adquirió la empresa “Industrial Zarracina” en la que comercializó un cava con el nombre de “Conde del Real Agrado” que posteriormente fue adquirida por la Compañía Valle, Ballina y Fernández, SA que actualmente elabora vinos en La Rioja con la denominación Real Agrado. Presidió también la compañía de cafés “Golfo de Guinea” y fue consejero de otras entidades bancarias e industriales como el Banco Hispano- Americano, Altos de Alberche, Telefónica e Hidroeléctrica del Cantábrico; en las Elecciones generales de de 1923 fue elegido Diputado por el Distrito de Llanes por el partido Reformista y fue condecorado en 1944 con Gran Cruz de la Orden Civil del Mérito Agrícola.
Se casó con María Silvestra García Alvera y Núñez de Villavicencio, quinta nieta del primer conde del Real Agrado. Fueron padres de tres hijos, dos varones: Gonzalo y Amadeo y una mujer. D. Gonzalo se casó con María Luisa de Urquijo y Losada (1911-1994) siendo padres de una única hija doña María Luisa Alvarez Builla y Urquijo, sucesora del título nobiliario a la muerte de su abuela.
Parece ser que el rey Alfonso XIII en 1931 antes de la proclamación de la Segunda República en agradecimiento a los favores económicos por parte de D. Amadeo rehabilitó el título nobiliario a favor de su esposa. Tenían un domicilio en Avilés, pero con frecuencia residían en Madrid y en esta casa solariega de San Martín de Podes.
Se dice que D. Amadeo no fue querido por sus vecinos ya que en una primera etapa se dedicó a realizar préstamos poniendo como aval las tierras de quien se lo pedía a sabiendas de que tal y como estaba la economía de la época nunca podrían saldar esa deuda y él se quedaría con el terreno. Muestra de ello es el monumento a su memoria que se erigió en 1948 a la muerte del conde a pocos metros de su palacio, en primer lugar fue desfigurado el rostro y posteriormente decapitado. La cabeza se envió a Madrid para su restauración pero se extravió y el busto decapitado permaneció en el suelo a los pies del monumento. En otras fuentes se menciona su generosidad como lo demuestra que este monumento fue financiado por suscripción abierta “en la que participaron personas de todas las clases sociales impulsadas por los mismos sentimientos de admiración y gratitud”.
Después la casa fue comprada por un matrimonio que la disfrutó durante unos años y posteriormente fue adquirida, en los años 70, por José Ignacio Quirós Extremera un gran coleccionista de coches antiguos. Éste fue llenando la finca de coches clásicos para convertirla en un museo del automóvil clásico. Tras algún problema financiero con el Banco de Santander la casa quedó abandonada convirtiéndose la finca con el paso de los años en un gran cementerio de coches antiguos cubiertos por la maleza.
Al documentarme sobre la casa veo que este último julio ha sufrido un incendio y solo quedan en pie sus muros exteriores.

La fachada principal con almohadillado en la parte baja está revocada en la planta superior. Destacan la puerta entre pilastras adosadas y en el piso alto dos salientes balcones rematados por frontón triangular y el escudo familiar entre ambos. En la fachada norte poseía una galería de madera acristalada sobre columnas de hierro. El edificio está rodeado por una extensa finca, hoy en día cubierta de maleza, y desde la galería podía verse el mar. Su interior era curioso ya que todas las estancias estaban comunicadas entre sí, en ocasiones por una puerta secreta.












Interior antes del incendio







Después del incendio

Fotos del interior después del incendio



Fotos antiguas
www.todocoleccion.net

María Luisa de Urquijo y Losada el día de su boda con D. Gonzalo  
 En 1912 con su padre el marqués de Amurrio


José Ignacio Quirós Extremera