Wenceslao García Bustelo nació en Figueras en 1.849. Con 16 años tras la muerte de su padre se embarcó rumbo a Argentina, pero el barco en el que viajaba naufragó siendo uno de los únicos ocho supervivientes. Al cabo de dos años volvió a intentarlo, esta vez con más suerte. Se instaló en Buenos Aires donde inició sus negocios con una pequeña tienda de venta de ropa y víveres. Como le fue bien siguió ampliando su negocio logrando una gran fortuna. Con el paso de los años solicitó la colaboración de su madre para encontrar esposa, siendo la candidata su prima Socorro Granda Sánchez, con la que se casa por poderes a los 34 años teniendo ella 16. Ya en Buenos Aires tienen cuatro hijos. En 1.899 deciden regresar definitivamente a España pero poco antes de embarcar D. Wenceslao murió de forma repentina. Doña Socorro y sus hijos continuaron con sus planes y a su regreso se instalaron en Madrid. Doña Socorro mandó construir estos dos palacetes como residencia de verano al ingeniero militar Ángel Arbex Inés (según el libro “JULIAN GARCIA NUÑEZ Caminos de Ida y Vuelta” el proyecto fue de Ángel Arbex y Julián García Núñez). Antes de que el proyecto fuera terminado, su hija mayor Socorrito se casó y así Doña Socorro ordenó la construcción de una casa más pequeña en la misma finca como regalo de bodas. Los dos palacetes, el "Palacete Granda" o “Chalet de doña Socorro” y el "Palacete Cotarelo" o “Chalet de Socorrito” se finalizaron en 1.912. Doña Socorro murió en 1.924 siendo enterrada en un singular panteón en Figueras. Tras un periodo de semiabandono, en 1.981 sus descendientes vendieron la casa más grande a Avelino Gutiérrez y su esposa, Josefina (Fina) Fernández, dueños del restaurante local Peñalba. Seis años después abrieron lo que hoy conocemos como “Hotel Palacete Peñalba”. Veinte años después compraron el otro edificio añadiéndolo al complejo hotelero tras una cuida rehabilitación.
EL Chalet de Doña Socorro es una de las mejores manifestaciones de la arquitectura Art Nouveau en Asturias. Es de planta rectangular con torrecillas circulares, con grandes miradores y terrazas en tres de sus fachadas, decoradas con formas vegetales. Todo el interior se distribuye en torno a un patio central cubierto con cristalera que hace el papel de lucernario. Hay que destacar el gran jardín de estilo ingles que rodea los dos edificios con esculturas modernistas y árboles centenarios,diseñado por "Cecilio Rodríguez" jardinero mayor del ayuntamiento de Madrid.